Durante un mes, las 301 sucursales de Nacional Monte de Piedad se mantuvieron cerradas, luego de que la firma y el sindicato de trabajadores no llegaran a un acuerdo sobre las modificaciones a su contrato colectivo de trabajo (CCT).
Unos días después del emplazamiento, las partes se sentaron de nueva cuenta en las mesas de trabajo en las que también estuvo presente la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS); el 1 de marzo alcanzaron un convenio que debía ser votado por los colaboradores.
La disputa entre el sindicato y la instancia había iniciado hace unos años, cuando la organización de trabajadores solicitó un aumento salarial. La empresa dijo entonces que se encontraba en una crisis financiera, derivada de los costos operativos que representaban las prestaciones de los empleados.
En 2022, el Monte de Piedad señalaba que el pago de estas condiciones suponía hasta dos terceras partes de su costo operativo, lo que había presionado durante mucho tiempo sus finanzas.
Tras los comicios, los trabajadores votaron a favor de los cambios propuestos por ambas partes y así, a partir del 19 de marzo todas las sucursales reanudaron sus actividades.
“Las sucursales de Monte reiniciaron actividades a partir de las 8:30 am para que los Clientes realizaran todas sus operaciones relacionadas al Empeño, Refrendo, etc. con una buena afluencia. También nuestros Canales Alternos para servicio, pagos y consultas (app, web, Centro de Atención a Clientes, Oxxo, Citibanamex) funcionan normalmente. Las Tiendas para la venta de Prenda, tanto en sucursales, como la Tienda Monte en Línea también están atendiendo a nuestros clientes”, dijo la compañía.
Así, ese año arrancó un plan de austeridad e instó al sindicato a hacer algunas modificaciones al CCT.
“Nacional Monte de Piedad está atravesando un proceso determinante para su futuro, el de sus colaboradores y clientes, así como para las múltiples causas sociales beneficiadas por el funcionamiento de la actividad prendaria”, dijo entonces su director.
En ese contexto, la empresa realizó el cierre de 18 unidades y compartió que de continuar con las mismas condiciones, corrían el riesgo de quebrar.
Fue entonces cuando iniciaron las conversaciones entre ambas partes para lograr un convenio.
En medio de la discusión, los señalamientos entre el sindicato y la firma no se hicieron esperar.
Por un lado, Monte de Piedad aseguraba que Arturo Zayún, secretario general del sindicato, estaba velando por sus propios intereses y no por el de los empleados; por el otro, la representación de más de 2 mil colaboradores aseguraba que el director de la empresa tenía una remuneración hasta cinco veces mayor que la del presidente Andrés Manuel López Obrador.
En 2023, la STPS entró como mediadora en las conversaciones, a fin de buscar tener un convenio. Tras varios aplazamientos, finalmente, durante los primeros minutos del 15 de febrero de 2024, la huelga en la instancia estalló y todas sus sucursales cerraron durante un mes.
Mientras, los clientes de la empresa tuvieron la opción de hacer sus pagos mediante métodos alternos o de ajustarse en las modificaciones al calendario de comercialización que hizo.










