Veterinarios y estudiantes de Querétaro se sumaron a un movimiento nacional para exigir el cese de agresiones contra el gremio y justicia por el asesinato de Héctor Hernández Cañas, ocurrido en febrero del año pasado en Tultepec, Estado de México.
En el Centro Histórico de Querétaro, hombres, mujeres y jóvenes se concentraron para solicitar a autoridades estatales la apertura de mesas de diálogo y la creación de protocolos que garanticen condiciones de seguridad para el ejercicio profesional.
De acuerdo con una encuesta aplicada por el Colegio Estatal de Médicos Veterinarios de Pequeñas Especies de Querétaro, siete de cada diez especialistas reportaron haber sufrido algún tipo de agresión, desde amenazas verbales hasta golpes y daños materiales en clínicas y consultorios.
Parte del gremio señaló que analiza cerrar establecimientos y migrar a otras áreas de la medicina veterinaria.
La presidenta del organismo, Paulina González Arredondo, explicó que la concentración tuvo como propósito visibilizar la problemática y sumarse a la exigencia nacional.
“Es una guardia pacífica en honor al Movimiento Nacional por la Dignificación del Ejercicio Profesional del Médico Veterinario y esto en respuesta al asesinato de nuestro colega Héctor Hernández”, expresó.
Añadió que las agresiones suelen presentarse en contextos de inconformidad por diagnósticos, costos de atención o por el estado crítico en que llegan los animales a consulta.
“Pues normalmente las agresiones se presentan cuando el paciente ya viene muy grave y no se puede salvar. También cuando hay alguna inconformidad en cuanto a los precios que se cobra por el servicio profesional. También hay expectativas irreales por parte de los responsables de las mascotas”, señaló.










