Paco Esquivel acusó a través de su cuenta personal de Facebook que el club nocturno Barra Habana, incurrió en actos discriminatorios, luego de que se les negara el acceso al recinto debido a sus preferencias sexuales.
De manera pública, el usuario de Facebook Paco Esquivel expuso el pasado martes a través de su red social personal que el pasado 16 de junio, tras la 2da. Marcha del Orgullo en Querétaro se dispuso a acudir a Barra Habana, donde previamente habían realizado una reservación para celebrar un cumpleaños.
Explicó que “unas amigas se adelantaron al bar para garantizar nuestra reservación, y para que les dieran mesa tuvieron que pedir las dos botellas «requeridas» ($1000 c/u). A los 20 minutos llegamos los demás, éramos unos diez hombres y dos mujeres más. Nos acercamos a pedir acceso a la cadena, que estaba vacía, y nos dijeron repetidamente que esperáramos, que estaban «revisando unas cuestiones””; sin embargo, tras varios minutos las amigas salieron para conocer qué sucedía.
Fue entonces cuando, afirma Paco Esquivel, sus amigas discutían con los cadeneros y con el gerente, debido a que no permitían el acceso al antro debido a que se trataba de personas homosexuales y que “en ese lugar no se permiten tales comportamientos”.
“Nos acercamos con el cadenero que nos explicara qué estaba pasando y nos dijo claramente que no podíamos pasar por ser gays, ya que no iba con el público que ellos recibían; que no nos lo tomaran a mal, que podíamos ser discriminados o violentados por sus propios clientes (en lugar de garantizarnos seguridad), y que él no quería ningún problema ni escándalo. Nuestras amigas siguieron discutiendo con los empleados, exigiendo la NO DISCRIMINACIÓN, y exigiendo que se les dejara salir sin pagar las dos botellas que habían pedido (porque las íbamos a pagar entre todos), a lo que ellos negaron su salida hasta pagar la cuenta”, explicó en la red social Facebook.
De acuerdo con lo narrado por Esquivel, continuaron en la cadena exigiendo su acceso libre y discriminatorio “mientras, seguían entrando personas y grupos de amigos a los cuales no se les cuestionó su sexualidad”. Finalmente, indica, el cadenero les permitiría el acceso “sólo si nos comportamos”.
“Así las cosas en el Querétaro del siglo XXI (o del XVIII?) justo el día en que celebramos la diversidad para visibilizarnos, en Barra Habana nos discriminaron y nos invisibilizaron”.
Así, el usuario exigió la aclaración de los hechos, así como una disculpa pública por parte del responsable o dueño del bar Barra Habana por la discriminación cometida contra el grupo de amigos por su orientación sexual. Asimismo, solicitan una postura pública de Barra Habana respecto a la diversidad, tanto sexual como cultural; también capacitación para dueños, funcionarios y personal que labora dentro del bar con respecto a los derechos de los ciudadanos.
El texto va dirigido a la Asociación Queretana de Discotequeros, alcalde interino Enrique Correa Sada, así como al Presidente Municipal con licencia, Marcos Aguilar Vega, y a la presidente de la Defensora de los Derechos Humanos, Roxana de Jesús Ávalos.
“Agradecemos el apoyo y difusión del caso a todos nuestros amigos, amigas y gente que concuerde con la idea de que si esperamos un Querétaro moderno y con una visión donde quepamos todos, ya no podemos tolerar estas actitudes de lugares donde se promueve la discriminación”, concluyeron.










