El presidente brasileño, Michel Temer, se puso en contacto hoy con entidades financieras públicas y privadas a fin de constituir una «red de apoyo económico» que pueda ayudar en la reconstrucción del Museo Nacional de Río de Janeiro, destruido casi en su totalidad por un incendio, informaron fuentes oficiales.
Componen inicialmente esa sociedad por la memoria nacional la Federación Nacional de Bancos (Febraban) y los bancos privados Itaú, Brasdesco y Santander, indicó el Gobierno en una nota difundida hoy, cuando los bomberos aún sofocaban el incendio en Río de Janeiro.
Por el sector público, a la red ya se han asociado el Banco do Brasil, la Caixa Económica Federal, el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES) y la petrolera Petrobras.
El comunicado apunta que «otros participantes pueden sumarse durante la elaboración del proyecto», que será coordinado por los ministerios de Cultura y Educación.
Según la nota, mediante esta iniciativa se intentará reconstruir el edificio, una joya de la arquitectura de inicios del siglo XIX que ha sufrido un inmenso daño aún no precisado, y «recomponer el acervo», destruido casi en su totalidad.
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