De acuerdo con el reporte de las autoridades federales, hasta este martes 5 de febrero, a causa de la explosión de un ducto de Pemex en Tlahuelilpan, Hidalgo, ha provocado la muerte de 126 personas, mientras que 21 más siguen recibiendo atención en los hospitales.
El martes pasado el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell, informó que se daba por cerrada la etapa de emergencia y se iniciaba con la de sostenimiento a los heridos, la cual se mantendrá el tiempo necesario, ya que puede llevar seis o más meses, la rehabilitación de los sobrevivientes que sufrieron quemaduras en la mayoría de su cuerpo.
Sobre la atención prestada a las personas afectadas indicó que, desde el día de la explosión a la fecha, han atendido a un total de 81 heridos en hospitales estatales y del gobierno federal, con una mortalidad hospitalaria del 60%.
Hasta el 22 de enero pasado, de los 68 restos humanos que fueron hallados en la zona de la explosión, las autoridades habían identificado a 16 personas, 15 de las cuales los restos humanos ya fueron entregados a sus familiares.
Además, 65 familias interpusieron denuncias por desaparición, pues argumentan que sus familiares no aparecen y estaban en el lugar de la explosión, dijo el gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, que confirmó que por esos casos ya se iniciaron carpetas de investigación.









