Gobierno de Venezuela acusó este martes a Estados Unidos de «terrorismo económico» y de buscar la ruptura del diálogo con la oposición, tras nuevas sanciones que congelan todos sus activos en ese país.
El gobierno de Nicolás Maduro «denuncia ante la comunidad internacional una nueva y grave agresión de la administración Trump a través de acciones arbitrarias de terrorismo económico contra el pueblo de Venezuela«, señaló la cancillería en un comunicado.
Caracas consideró asimismo que con esta nueva ofensiva para expulsar a Maduro del poder, Washington «apuesta por el fracaso del diálogo político» que mantienen representantes de Maduro y del opositor Juan Guaidó con la mediación de Noruega, pues «le temen a sus resultados y beneficios que se podrían obtener».
Pero el gobierno de Venezuela «no permitirá que esta tendenciosa escalada de agresiones afecte» las conversaciones que se iniciaron en Oslo a mediados de mayo y inicios de julio a Barbados
Al comunicar su decisión a la cámara baja, Donald Trump dijo que es «necesario bloquear las propiedades del gobierno venezolano debido a la continuación de la usurpación del poder por el régimen ilegítimo».
Estados Unidos, que encabeza la presión internacional para propiciar la salida de Maduro, podría así sancionar a cualquier empresa que haga transacciones comerciales con el mandatario socialista.
Trump fue el primero en reconocer como mandatario interino de Venezuela al jefe del Parlamento controlado por la oposición, Juan Guaidó, tras considerar que Maduro se reeligió en elecciones fraudulentas.
Las sanciones que su gobierno ha impuesto afectan a Maduro y sus allegados, al canciller, a altos mandos militares y tocan sectores clave de la economía como el sistema financiero y el sector del oro, además del petróleo del país.










