Esta fue la sorprendente escena presenciada por Anna Yeliséieva, inspectora de la Reserva Natural de Kronotski en Kamchatka (Lejano Oriente ruso), informó la web de noticias The Siberian Times.
Un oso cayendo de espaldas en el agua y agitando sus patas en el aire parece imitar las acciones de una ballena a pocos metros de distancia.
¿Era el oso el que imitaba a la ballena o al revés?” comentó divertido el testigo de este improbable espectáculo, visto en la bahía de Olga.
La Reserva de Kronotski es, el lugar con mayor población de osos pardos del mundo y, por lo tanto, solo puede ser visitada por investigadores y un número muy limitado de turistas.
Las aguas que bordean este territorio se encuentran en la ruta migratoria de grandes mamíferos marinos, entre ellos las ballenas grises. Cada año, estas dejan sus zonas de reproducción en las inmediaciones de la costa americana para alimentarse cerca de Rusia: frente a Kamchatka, Chukotka, la isla de Sajalín y el archipiélago de las islas Kuriles.










