Miles de personas salieron a las calles en diferentes puntos de Brasil para protestar por la liberación del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva y expresar su apoyo al actual mandatario Jair Bolsonaro.
Las marchas, en las que predominaban los colores verde y amarillo de la bandera brasileña, fueron convocadas en más de 70 ciudades por la organización Vem Pra Rua (VPR), aunque la mayor movilización se llevó a cabo en Sao Paulo.
Mientras que en la mayoría de las otras ciudades en que se registraron protestas se lograron reunir solo decenas de personas que protestaban contra el fallo del Tribunal Supremo de Brasil, que benefició a Lula da Silva y le permitió salir de la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba, donde estuvo encarcelado 580 días.
El exgobernante brasileño (2003-2011) fue liberado la víspera, luego que el máximo tribunal de justicia del país determinó que la prisión de una persona condenada únicamente en segunda instancia es inconstitucional.
Durante la movilización se registraron algunos enfrentamientos de manifestantes que gritaban consignas como «Lula, ladrón, su lugar está en prisión»










