En la frontera sur de México, se registraron enfrentamientos entre los integrantes de la Guardia Nacional y centenares de migrantes centromericanos que pretenden atravesar de manera ilegal por el Rio Suchiate que separa Guatemala de México a fin de poder ingresar a tierras mexicanas y llegar hacia los Estados Unidos, luego de que el Gobierno mexicano rechazara este lunes su solicitud formal para ingresar al país.
Ante esta negativa, cientos de migrantes están intentando cruzar el rio que divide a ambos paises frente a la atenta vigilancia de miembros de la Guardia Nacional y de la Defensa Nacional, quienes resguardan el lado mexicano para tratar de detener el flujo migratorio.
Los migrantes aguardaron en la región de Tecún Umán del lado de Guatemala desde donde recibieron la noticia de que no les concederían autorización para cruzar por tierras mexicanas.
Diversos medios locales y a través de las redes sociales han dado cuenta de los enfrentamientos entre indocumentados y elementos de la Guardia Nacional de México dando testimonio de que los uniformados lanzaron gases lacrimógenos hacia los migrantes provenientes de Centroamérica, principalmente de Honduras, Nicaragua y Guatemala.
Los migrantes se bajaron del puente fronterizo y se dirigieron hacia el río después de que funcionarios mexicanos les dijeron que no les permitirían el paso por nuestro país.
Este es el segundo intento en los últimos días de estos migrantes centroamericanos en su afán por llegar hacia los Estados Unidos después de una larga travesía.
Del lado del territorio nacional, un centenar de guardias nacionales con equipo antimotines estaban en alerta sobre el puente que el sábado tuvo que cerrarse por un intento masivo de cruce que solo termino entre empellones y agresiones menores pero sin heridos.
Hasta el momento no se reportan heridos de gravedad aunque, la represión provocó que los migrantes corrieran con mayor energía para cruzar esta zona.
México, que en la caravana de fines de 2018 abrió sus puertas a los centroamericanos y luego empezó con la contención cada vez más fuerte ante las presiones de Estados Unidos, ha optado ahora por desplegar cientos de guardias nacionales para sellar los principales pasos de su frontera sur.










