El Senado de EU comineza el debate sobre las reglas del proceso, un tema que tiene enfrentados a los republicanos con la oposición demócrata
El histórico juicio político contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comenzó hoy en el Senado con un debate sobre las reglas del proceso, que tiene enfrentados a los republicanos -que controlan la Cámara alta- con la oposición demócrata.
Este día inició en el Senado de Estados Unidos el juicio político contra el presidente Donald Trump, con el cual buscarán que sea destituido de su cargo. El proceso comenzó con la lectura de los cargos por lo que podría salir de la presidencia.
Adam Schiff, demócrata de la Cámara de Representantes, comenzó a leer en el Senado los dos cargos de acusación contra Donald Trump, antes del juicio político contra el presidente de Estados Unidos.
El presidente de Estados Unidos, «ha sido acusado de delitos graves», leyó Schiff, nombrado fiscal jefe en este proceso, antes de continuar con la lectura de los cargos de los que le acusa la Cámara Baja: abuso de poder y obstrucción del Congreso y los republicanos tienen 53 de los 100 escaños del Senado, por lo que es improbable que prospere el proceso contra Trump por los cargos de abuso de poder y obstrucción al Congreso.
Mientras que el presidente Trump se encuentra en Suiza, en el Foro Económico Mundial de Davos, en Washington, el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, empezó la primera sesión en el Senado del juicio político al presidente; el tercero de la historia de Estados Unidos.
Trump se convierte así en el tercer presidente en la historia de Estados Unidos en ser sometido a juicio político, después de Andrew Johnson en 1868 y Bill Clinton en 1999.
Según la acusación, Trump intentó presionar a Ucrania para que interfiriera en las elecciones de 2020 en su favor, sugiriendo a su homólogo Volodimir Zelenski que investigara los negocios del hijo de Joe Biden, quien podría ser su rival demócrata en las presidenciales de noviembre.
Después, según los opositores, obstruyó el trabajó de la investigación en el Congreso al negarse a que sus principales asesores testificaran en estos días para dar inicio al juicio histórico que se sigue a través de los medios de comunicación y de las redes sociales en todo el mundo.










