Daños estructurales: secuela de una mala planeación
La terminal de autobuses en el estado de Querétaro ha sido un eje fundamental en la economía y en la trascendencia histórica del lugar. No obstante debido a problemas de administración, expansión y ubicación ha dado una mala nota tanto para visitantes como para lugareños.
La central se compone de tres naves: A, B y C. En años recientes se detectaron cuarteaduras en las paredes de la nave C, hecho que se consideró un riesgo para los pasajeros y los trabajadores, estos últimos fueron los que detectaron las fallas. Una medida precautoria fue derribar gran parte de esta nave para su reconstrucción además de movilizar a la zona B todos los transportes que aquí se encontraban. Los dirigentes de línea se han puesto de acuerdo para la división de andenes. El cierre de esta nave aun no tiene fecha para su reapertura.
Cuando los taxistas hacen ‘su agosto’…
Además de los autobuses que operan en la zona metropolitana y que hacen base en la TAQ, se cuenta con el servicio de taxis con tarifa, pero este presenta deficiencias durante la noche, los fines de semana y en periodo vacacional ya que no tiene capacidad para cubrir la demanda por parte de los usuarios.
Una vez terminada la jornada de autobuses, la única forma de salir de la Terminal de Autobuses es tomar un taxi. Los domingos la fila para comprar un boleto con tarifa, supera las 50 personas y el tiempo de abordaje es de más de una hora.
Si el usuario desea tomar un taxi que no haga base en la terminal, el precio mínimo que ponen los taxistas dobla la tarifa normal. Es decir, sí su boleto en taquilla es de 50 pesos para ir al centro de Querétaro, el costo por tomar un taxi ordinario podría alcanzar los 100 pesos.
¿Y uber?
Este servicio de transporte también opera en la central de autobuses, aunque no está legalizado. Tomar un UBER en condiciones como las que describimos anteriormente, podría significar que el usuario gaste hasta 170 pesos.
Viajes en el tiempo y kilómetros de vida
La ciudad de Querétaro no siempre ha contado con el servicio de transporte carretero. Roberto Servín Muñoz, quien fuera cronista municipal, recordaba que en el siglo pasado Querétaro se movía por medio de los trenes, aquellos que venían de la Ciudad de México y que tenían como destino las ciudades del norte del país. La afluencia de pasajeros en este medio creció al grado de que en Querétaro se creó una estación en donde los trenes hacían paradas para recoger al pasaje de la zona.
Sin embargo en la década de los 40’s los carros ocuparon el lugar del tren (este último afianzo su uso como transporte de carga), estos carros iban a destinos dentro del estado e incluso temían salidas a otras zonas del país.
“Su paradero era lo que hoy conocemos el pasaje de la Yata y sus carros eran conocidos como Ixtas en los cuales cabían alrededor de 88 personas. Los recorridos solo eran 2 al día (uno en la mañana y otro al medio día.”
Con la llegada de Omnibus de México los camiones hacían su parada en el Jardín Obregón (Hoy Jardín Zenea), se acercaban a la oficina de transporte y si había pasajeros tomaban un breve descanso; sí no había, continuaban con su habitual recorrido. La espera en el lugar no era desesperante puesto que la oficina de los transportes estaba al lado de un restaurante “El salón del Valle” (esquina de Corregidora y 16 de septiembre). Posteriormente las líneas camioneras se fueron multiplicando y los camiones cambiaron de lugar.
Se establecieron en la calle de Zaragoza esquina con Juárez (en ese momento Querétaro terminaba ahí) porque a unos cuantos metros se encontraba la carretera Panamericana y tenían más rápido acceso para dirigirse a otros puntos del país.
Para los años 60’s, se construyó una terminal apropiada para resguardar a los camiones (que ya eran abundantes) y que a su vez contaba con todos adelantos tecnológicos de la época; un restaurante, sala de espera, estacionamiento, su nueva ubicación fue Constituyentes y Pasteur, detrás de donde actualmente se encuentra el Centro Cultural Manuel Gómez Morín.
Gasolineras y venta de boletos
En época de las primeras terminales, también era necesario usar gasolina. Los camiones se surtían de ella en la gasolinera que se encontraba en el jardín Obregón, a un costado del actual templo de San Francisco. Posteriormente se abrió una en La Cruz, donde hoy está el señor Santiago montado en su corcel y surgió una nueva a orillas de la carretera, en la esquina de Constituyentes con Juárez.
La inundación y el traslado a sus actuales instalaciones
Servín Muñoz describe la situación que sufrió Querétaro después del terremoto del 85 y el cómo la lluvia fue un motivo extra para que la terminal cambiara su lugar.
«Cuando llovía mucho, claro que se inundaba, Querétaro creció con desorden, había las construcciones ya no respetaban los bordos de agua y las represas que había. El agua del cimatario cae e inunda desde la cuesta china, por eso se inundaba la antigua central.»
Además ya estaba muy céntrica, era molesto para los vecinos el tráfico de autobuses, la cambiaron de lugar. Y se construyó aquél edificio que no parece terminal de autobuses sino terminal de aviación, por el tamaño, dimensiones y formas.
Como experiencia personal, Servín Muñoz narra una experiencia que tuvo durante el cambio de instalaciones Cuando salía de clases yo me dirigía a Zaragoza para subirnos al primer autobús que saliera a San Juan del Río Un día llegamos a donde se tomaban los camiones y no vimos nada. Ya habían cambiado la central. No nos avisaron, solo dijeron la cambiamos y la cambiaron. Este cambio se dio en época del ex-gobernador Enrique Burgos (1991-1997).
En el aspecto administrativo, distinguimos otro cambio evidente. Esto es porque cuando los autobuses hacían parada en el jardín Obregón, los boleteros se ponían en la calle como vendedores de fruta y decían: este camión va para Celaya, para Irapuato.
Hoy la terminal de autobuses de Querétaro es un enlace terrestre de vital importancia en la zona del bajío, los destinos de sus autobuses abarcan casi toda la República. Además es una zona amplia y con modernidad. La terminal de Autobuses de Querétaro hoy, abarca una amplia red de transporte público en el municipio de Querétaro y área conurbana es eficiente y tiene arribos cada 10 minutos aproximadamente en cualquier punto de parada. Esto genera menor uso de automóviles en distancias cortas, finalizó.
Por Fabiola Mendoza @Fab_MendozaS










