26 muertos y 57 heridos es el saldo del ataque protagonizado este sábado por el soldado Jakraphanth Thomma.
Después del tiroteo, se refugió en un centro comercial donde, horas más tarde, murió en el enfrentamiento con las fuerzas policiales que lo rodearon.
El incidente se produjo en la ciudad tailandesa de Nakhon Ratchasima.
Jakraphanth Thomma, quien publicó imágenes de su ataque en las redes sociales, mató a su comandante antes de robar armas de un campamento militar, dijo un vocero del Ministerio de Defensa al servicio tailandés de la BBC.
Después, el sospechoso condujo hasta el centro de la ciudad y entró en un complejo comercial, donde se mantuvo escondido.

El primer ministro de Tailandia, Prayuth Chan-ocha, informó del balance final de víctimas este domingo. Anteriormente se habían reportado 20 muertos.
«Esto no tiene precedentes en Tailandia, y quiero que sea la última vez que ocurra una crisis así», dijo el primer ministro, después de visitar a los heridos en un hospital.
Agregó que el motivo del ataque parecía ser el resentimiento de Jakraphanth por creer que había sido engañado en un acuerdo sobre una propiedad
El tiroteo comenzó a última hora de la tarde de este sábado en el campamento militar de Suatham Phithak, donde el oficial al mando, identificado por el Bangkok Post como el coronel Anantharot Krasae, fue asesinado.
El diarioreportó que una mujer de 63 años y otro soldado también murieron en el lugar.
Después, el sospechoso tomó armas y municiones del campamento antes de huir en un vehículo y abrió fuego en varios sitios antes de llegar al centro comercial Terminal 21, en Nakhon Ratchasima, también conocido como Korat.

Imágenes de medios locales mostraron al sospechoso saliendo de su vehículo y disparando mientras la gente huía.
Otras grabaciones de cámaras de circuito cerrado lo exhibieron dentro del centro comercial con un rifle.
Las autoridades acordonaron el lugar en su intento por localizar al sospechoso y fuerzas de seguridad ingresaron al edificio donde se escucharon más disparos.
La madre del sospechoso llegó a ser trasladada al centro comercial para persuadirlo de que se entregara.
Una de las personas liberadas contó a la BBC cómo ella y otros se escondieron en un baño de la cuarta planta antes de bajar a la segunda y esconderse tras una mesa de un restaurante durante tres horas. Afirmó que escuchó al menos cuatro disparos antes de ver a algunos soldados y sentirse por fin segura.
El soldado hizo publicaciones en sus redes sociales sobre el ataque. En Facebook preguntó si debería rendirse.
Anteriormente había publicado una imagen de una pistola con tres juegos de balas, junto con el mensaje «es hora de entusiasmarse» y «nadie puede evitar la muerte».
Facebook eliminó esa publicación a las pocas horas.
«Nuestros corazones están con las víctimas, sus familias y la comunidad afectada por esta tragedia en Tailandia. No hay lugar en Facebook para las personas que cometen este tipo de atrocidades, ni permitimos que las personas elogien o apoyen este ataque», dijo la red social.
Familiares de las 29 víctimas de la matanza en Tailandia a manos de un soldado celebran el funeral de sus seres queridos, mientras se multiplican los interrogantes sobre la personalidad del asesino
Los familiares de las 29 víctimas de la matanza sin precedentes del fin de semana en Tailandia celebraron este lunes el funeral de sus seres queridos, en tanto se multiplicaban los interrogantes sobre la personalidad del asesino, un joven soldado, y las circunstancias del hecho.
Familias en lágrimas y con retratos de sus parientes fallecidos llegaron a la morgue de Nakhon Ratchasima, una ciudad situada a 250 kilómetros al noreste de Bangkok, escenario de la matanza, constataron periodistas.
En total, 29 personas murieron y unas cuarenta resultaron heridas el sábado a manos de un oficial subalterno durante un sangriento recorrido de 17 horas en una base militar y un centro comercial muy concurrido donde fue finalmente abatido.
No sé que voy a hacer», relató Udom Prapotsang, cuyo nieto, un soldado, murió en la base militar.
Mi bisnieto de cuatro años no deja de preguntarme por qué no puede llamar a su padre», contó.
De camino al centro comercial, tras haberse hecho con varias armas, el atacante pasó por un templo budista, donde este lunes se podían apreciar restos de sangre y agujeros de bala.
Narissara Chotklang, una farmacéutica de 52 años, fue una de las nueve personas que murieron allí.
Su funeral se celebró este lunes a unos cuantos kilómetros de allí, donde cientos de personas rociaban con agua una guirnalda de jazmines colocada delicadamente sobre su mano.
En el exterior del centro comercial en el que terminó su periplo el agresor, se colocaron decenas de flores y mensajes de condolencias.
Reposa en paz Korat, no olvidaremos», rezaba una nota.










