Local

Puentes inaccesibles, un dolor de cabeza en San Pablo

Desde hace años, Querétaro ha buscado colocarse dentro de las grandes metrópolis en materia de accesibilidad y aunque los primeros intentos hace algunos años cuando colocaron rampas en casi cada esquina, no fueron exactamente un éxito -se inundaban cuando llovía en el Centro Histórico- se dieron los primeros esfuerzos de hacer una ciudad con movilidad. Con el pasar de los años, estos esfuerzos apenas eran aparentes en administraciones municipales y hasta estatales que pareciera que era un tema menor.
Fue con la aparición de los primeros puentes con rampa, que por ejemplo también se quiso dar un gran salto en el tema de movilidad al colocar por primera -y única vez, por desgracia- un puente peatonal que no sólo tenía rampa, sino que también contaba con un elevador allá en Paseo Constituyentes frente a la Unidad Deportiva de la Universidad Autónoma de Querétaro, ya en el municipio de Corregidora. Esfuerzo que si bien fue muy bueno para las primeras planas de los periódicos con autoridades estatales y municipales, se ensombreció a pocos meses de operar porque dejo de funcionar y prácticamente abandonado hasta el día de hoy, sin que ninguna autoridad tenga algún interés en componerlo o desaparecerlo.

Ya en la capital, algunos puentes peatonales hicieron esta transición de optar por las rampas que por escalones, gracias a los planes de movilidad que recomenzaban a formarse en las administraciones públicos. Sin embargo propuestas ciudadanas en este tema se dejaron de lado, como por ejemplo el puente ubicado entre la Colonia Obrera y San Pablo, sobre la Avenida 5 de Febrero, al que los ciudadanos pedían con rampa pero por dada la colocación y el lugar, no permitieron hacerlo posible.

Esto dejo abandonados a muchos ciudadanos, ya que en la zona no existe un sólo acceso con características que permitan que una persona con silla de ruedas pueda ir de un punto al otro, de una colonia a otra. El cruce más cercano es la entrada a Felipe Carrillo Puerto, bastante lejos como para cruzar con seguridad. Sin embargo, existen puentes que más que brindar un servicio general, parece que ayuda a unos y se ríe de otros.

Dos ejemplos muy claros, son por ejemplo el puente peatonal ubicado en Bernardo Quintana y que une a Desarrollo San Pablo y a San Pablo, justo frente al establecimiento de boliche. Ese Puente que fue construido en la década de los noventa porque muchos habitantes preferían arriesgarse y cruzar a pie, Bernardo Quintana. El otro también está en la Colonia San Pablo pero del lado que da a la Avenida 5 de Febrero. Justo frente a la empresa Mabe.

El problema radica en que aunque en ambos casos existe una rampa de acceso, al llegar hasta la parte superior, nos encontramos con seis escalones que claramente representan un problema para las sillas de ruedas. Si de por sí para las personas de la tercera edad son un reto, para alguien en una silla de ruedas es mucho más complicado. Lo peor es que de los dos lados es lo mismo por lo que de pasar uno de los accesos, aún hay que bajar el otro acceso.

Platicamos con Germán de la Torre, quien es director del Instituto Municipal para Prevenir y Eliminar la Discriminación (INMUPRED) el cual refirió que es lamentable este tipo de construcciones, por lo que en una plática con la gente de la Secretaría de Servicios Públicos, pudiera ser que hubiera una corrección, sin embargo otros que desde el principio de la subida tienen escalones, sería muy complicado corregirlos.
Sin embargo, de acuerdo con la Secretaría de Servicios Públicos Municipales de Querétaro, algunas de estas estructuras no son del gobierno sino de particulares por lo que buscarían que si entre los que son propiedad del municipio hay problemas de esta naturaleza, pudieran hacer un proyecto para hacerlos totalmente accesibles.