Beirut es una «zona de desastre», anunció el martes el Consejo superior de defensa de Líbano, tras las enormes explosiones que sacudieron el puerto de la capital y provocaron daños de una magnitud sin precedentes en todos los barrios de la ciudad.

El Consejo, que reúne al presidente, el Primer ministro y la ministra de Defensa, «recomienda» al gobierno decretar el Estado de urgencia, según la agencia nacional de informaciones ANI. «Una catástrofe mayor ha afectado a Líbano», lamentó el presidente Michel Aoun al iniciarse la reunión.










