El proyecto suma 30 músicos en total, provenientes de 14 países, quienes fueron grabados en seis países para lograr algo poco probable: integrar el talento de algunos de los violinistas, chelistas y percusionistas más importantes del orbe.
La Orquesta Imposible es uno de los proyectos más ambiciosos de Alondra de la Parra, donde los músicos trabajaron sus interpretaciones desde sus países de residencia, mientras la bailarina mexicana Elisa Carrillo realizó una coreografía diseñada específicamente para este evento, creada por el británico Christopher Wheeldon.
“Considero que sólo en esta sequía ha sido posible hacer esto, así que con este proyecto lo que quiero es que nos demos cuenta más que nunca que todos estamos experimentando esta sensación de sequía absoluta de música, que es lo opuesto a la intención de una orquesta, y ojalá que de aquí surja una sed por lo sinfónico, lo colectivo y lo humano, que son las características principales de una orquesta”, abundó la directora que trabaja regularmente con las orquestas de París, Londres y la Rundfunk-Sinfonieorchester Berlín o la Sinfónica de la Radio Sueca.
La Orquesta Imposible es una idea de Alondra de la Parra que nació a partir del covid-19 y de la violencia que sufren mujeres y niños. Y por esa razón, este proyecto visual, lanzado ayer, tiene como fin recaudar fondos para dos fundaciones mexicanas que trabajan por las mujeres y los niños en México, se trata del Fondo Semillas y Save the Children México.










