Willem Holleeder secuestró en 1983 al dueño de Heineken; se le condenó por ordenar seis asesinatos entre 2002 y 2006, entre ellos el de su cuñado.
Willem Holleeder secuestró en 1983 al dueño de Heineken; se le condenó por ordenar seis asesinatos entre 2002 y 2006, entre ellos el de su cuñado.