Unos 8 mil penitentes se autoinfligieron duros castigos durante las procesiones de Jueves y Viernes Santo para redimirse de sus pecados, pagar promesas a Dios o pedir milagros.
Unos 8 mil penitentes se autoinfligieron duros castigos durante las procesiones de Jueves y Viernes Santo para redimirse de sus pecados, pagar promesas a Dios o pedir milagros.