Martina Pérez Rendón, directora de los Servicios de Salud, informó que tres de las 11 víctimas mortales de COVID-19 en Querétaro no tenían ningún antecedente de otra enfermedad (comorbilidad), es decir, eran personas sanas en quienes el virus atacó de forma agresiva.
Recordó que el nuevo coronavirus tiene afectaciones al sistema respiratorio, y al no haber tratamientos específico o vacuna, el sistema inmune de cada persona se encarga de atarlo.
En el caso de personas con alguna enfermedad crónica, los cuidados se extreman por tener un sistema inmunológico suprimido, sin embargo, las personas sanas -aunque en menor medida- también corren el riesgo de complicaciones, como fue el caso de tres hombres en el estado.
“De los pacientes sin comorbilidades tenemos un masculino de 62 años, uno de 53 años y uno de 37 años”, explicó la funcionaria, en las ocho víctimas restantes sí ha habido presencia de alguna enfermedad como diabetes, obesidad e hipertensión, como las principales.










