Friedrich Bayer & Co. patentó la aspirina. Tras estudios del químico Edward Stone que detalló las propiedades terapéuticas de la corteza del sauce blanco en pacientes con fiebre, científicos alemanes sintetizaron el principio activo en una sustancia amarillenta que formaba cristales de sabor muy amargo que se llamó salicina.
Pero no fue sino Félix Hoffmann, quien llegó a producir el ácido acetilsalicílico, que fue patentado y comercializado dos años más tarde bajo el nombre de Aspirina.
Aspirina es hoy un producto registrado en más de 70 países de todo el mundo. Así mismo, es objeto de numerosas investigaciones científicas tanto básicas como clínicas.








