Con una inversión de casi 2 mil millones de pesos, entre recursos estatales y federales, el estado de Nuevo León construye 700 nuevos espacios en los penales de Apodaca y Cadereyta que darán paso al cierre del Penal de Topo Chico.
Así lo anunció Manuel González, secretario general del Gobierno de Nuevo León, quien acudió al Congreso Estatal en el marco de la glosa del Tercer Informe de Gobierno sobre el tema de Seguridad Pública.
Detalló que el Penal de Topo Chico ya es inoperante e ineficaz, por lo que la administración de Jaime Rodríguez Calderón buscó nuevas opciones como la construcción de estos nuevos espacios, en donde se reacomodarán a los internos que hay en los penales del estado.










