El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva reiteró su inocencia durante una declaración de cinco horas ante el juez estrella brasileño Sergio Moro y negó ser el propietario de un tríplex en el litoral de Sao Paulo que supuestamente habría sido comprado por la constructora OAS para uso del expresidente y su familia a cambio obtener favores del poder.
Al terminar su declaración ante Moro, acudió a una céntrica plaza de Curitiba donde le esperaban más de 10 mil personas para expresarle su apoyo y su solidaridad.
«Estoy vivo y preparándome para volver a ser candidato a la Presidencia de la República», dijo durante un breve discurso en el que insistió en reivindicar su inocencia.
El dirigente del Partido de los Trabajadores (PT), a pesar del escándalo, aparece como el líder más valorado en las encuestas y el mejor posicionado en caso de competir por la Presidencia de Brasil en 2018.











