En el proceso de certificación, se debe cumplir al 100% con los estándares obligatorios y –como mínimo- con el 90% de los estándares no obligatorios.
Estos estándares son prácticas mínimas aceptables en aspectos como generales que garanticen el respeto de los derechos humanos, un trato y vida digna dentro del centro penitenciario. Sin embargo, se motiva a que las prisiones superen los estándares mínimos.
En su visita para la supervisión y evaluación de las instalaciones del CP3 San Juan del Río, los miembros del comité de visita, William Powers y Karen Bess, fueron recibidos por el comisionado Estatal, Miguel Ángel Contreras Álvarez, y por parte del cuerpo Directivo de la CESP.

“Es un centro muy organizado, en todo lo que pude ver, como las actividades organizadas y los puntos se cubrieron al 100%, especialmente el punto sobre servicio médico.”, señaló Karen Bess, al respecto.
En total, son 138 estándares internacionales centrales de los cuales 39 son obligatorios y se divide en siete áreas principales, cada una con metas y resultados medibles: seguridad, protección, orden, cuidado de proveer las necesidades básicas y atención personal, programa y actividades, justicia, y administración.
Será en el mes de enero cuando oficialmente se reciba la certificación para el periodo 2020-2023 por parte de la ACA, organización con más de 149 años de experiencia en el sistema de prisiones a nivel internacional.
Con acciones como ésta, el Sistema Penitenciario de Querétaro se mantiene como referente nacional al situarse en dos años consecutivos, como primer lugar nacional en respeto y garantía de los Derechos Humanos de acuerdo al Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2017 y 2018, elaborados por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH).











