A dos meses de que se diera a conocer que la esgrimista Paola Pliego no incurrió en dopaje por una sustancia llamada modafinil, el titular de la Conade, Alfredo Castillo, dijo tener dudas de por qué la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) determinó que no hubo tal y cuál es el protocolo que siguió el organismo para ello.
Y es que precisamente el laboratorio de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte, avalado por la WADA, fue el que inculpó a Pliego de un falso dopaje que la dejó fuera de los Juegos Olímpicos de Río 2016.
Precisamente, Pliego junto con sus abogados aseguró que no descartaba un posible sabotaje de sus muestras, toda vez que recibió una llamada misteriosa un día antes de abrir la muestra «B», en la que se le sugería no hacerlo.
Sobre ello, Alfredo Castillo dijo que dependerá de lo que informe WADA para saber qué medidas se tomarán. «Nosotros quisiéramos tener los elementos suficientes para tomar medidas al respecto».









