Durante la conferencia mañanera que se celebró en Querétaro, el gobernador Francisco Domínguez Servién dio su postura entorno a las acusaciones de que recibió sobornos para apoyar la reforma energética del gobierno federal anterior; dijo que los dichos del ex director de PEMEX, Emilio Lozoya, son calumnias.
Afirmó que no tiene nada que temer, ni nada de qué avergonzarse, por lo que defenderá su nombre y dará la cara.
“En mi vida siempre he dado la cara y hoy no será la excepción, los gobernantes tenemos la obligación de enfrentar los hechos, más cuando se trata de calumnias, de infamias, de ataques centrados en cuestiones políticas, el señor Emilio Lozoya ha pretendido involucrarme con una bajeza inaudita en actos de corrupción; ha aportado solo sus dichos que valen lo que su prestigio, nada”.
Dijo que ese posicionamiento será el único que dará de forma pública, y explicó que sus ingresos no dependen de la política.
Explicó que en 2008 el PAN presentó una propuesta de reforma energética, cuando fue diputado federal, y después la apoyo como senador, por lo que no hay razón para que recibiera pago por algo que ya apoyaba.
“No había necesidad de darme dinero para obtener un voto que ya se tenía por convicción personal; lo reitero y lo he dicho siempre en mi vida política, su servidor no vive de la política. Segundo, nadie paga para que le pegue, si fuera cierta la calumnia no hubiera presentado en ese momento 807 reservas y modificaciones a la reforma de aquel gobierno”.
Domínguez Servién dijo que el ataque en su contra es porque es un gobernador de oposición bien calificado, porque hay manejo correcto de las finanzas públicas y porque se acerca un año electoral, que implica la renovación de la gubernatura en el 2021.










