La estrategia integral de combate contra la obesidad planteada por la senadora por Querétaro, Marcela Torres Peimbert y por el senador Juan Carlos Romero Hicks, que inició con el impuesto al refresco, hoy avanzó en su segunda etapa: la Comisión de Educación, aprobó el dictamen para que la Secretaría de Educación Pública (SEP) fomente y promueva la cultura física en los planteles educativos del país.
El dictamen plantea que la SEP, en coordinación con la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte, deberá integrar el Programa Nacional de Cultura Física y Deporte. Dicho programa deberá contener estrategias y líneas de acción para promover la educación física, el deporte para todos, el deporte estudiantil y el deporte selectivo, detalló la legisladora.
“La aprobación de este dictamen sugiere un avance y que se ha logrado cumplir los primeros objetivos, pero el esfuerzo no ha hecho más que comenzar” aseguró.
Marcela Torres dijo que existe la necesidad de intensificar la prevención y la procuración de mejores políticas públicas para disminuir las cifras de obesidad y diabetes: “Con la aprobación de este dictamen se focaliza el interés superior de las niñas, niños y adolescentes en México, el cual se suma a otras medidas regulatorias que sociedad civil y Congreso de la Unión hemos logrado, como el impuesto especial a las bebidas azucaradas”
A un año de la aprobación de dicho impuesto, de acuerdo con los resultados del Instituto Nacional de Salud Pública, se logró reducir en 10% el consumo de este tipo de bebidas mientras que el consumo de agua potable aumentó 13%.
Torres Peimbert apuntó que en beneficio de niños y jóvenes del país, se garantizó que en todos los planteles educativos cuenten con bebederos de agua potable; además se sumaron prohibiciones como spots de comida chatarra en horarios infantiles de televisión y la venta de alimentos hipercalóricos en planteles educativos.
“Sobre los bebederos de agua potable con la recaudación del impuesto especial a las bebidas azucaradas está pendiente que éstos sean instalados por el gobierno federal en planteles educativos y por consiguiente que haya acceso al agua potable en zonas marginadas del país.
Abundó que al menos en 2015 no se colocó ningún bebedero pese a que el 1 de enero de 2014 entró en vigor el impuesto especial (IEPS) con el objetivo de desincentivar el consumo de bebidas azucaradas ante los efectos nocivos que tiene para la salud.










