En un emotivo encuentro en una frontera neutral promovida por la organización Border Network for Human Rights (BNHR), cientos de ciudadanos mexicanos y estadounidenses se reunieron este sábado 2 de noviembre entre las ciudades de Ciudad Juárez y El Paso, con el propósito de ver a sus familiares y darles un abrazo fraterno.
El evento, conocido como “Abrazos, No Muros”, lleva más de 20 años brindando una oportunidad única a familias separadas por el muro fronterizo.
Desde su creación, este evento ha servido como un recordatorio poderoso de las consecuencias humanas de las políticas migratorias, al tiempo que ofrece un espacio para la reunificación temporal.
Este año, 200 familias previamente seleccionadas por su historial migratorio participaron, abrazándose sobre un camino de madera colocado en el Río Bravo. Este puente simbólico destaca la esperanza de conexión y unidad a pesar de las barreras físicas y legales.










