
El papa Francisco se reunió esta semana en el Vaticano con el gran imán de la Universidad Islámica de El Cairo Al Azhar, Ahmed Al Tayeb, con quien abordó el compromiso de autoridades y fieles de las grandes religiones
«para conseguir rechazar la violencia y el terrorismo».
El Vaticano explicó en una nota que la reunión «muy cordial» duró 30 minutos y ambos líderes religiosos destacaron «el gran significado de este nuevo encuentro en el marco del diálogo entre la Iglesia católica y el islam».
Otros temas que se abordaron fue el del compromiso de las autoridades y los fieles de las grandes religiones para conseguir la paz en el mundo, para rechazar la violencia y el terrorismo y la situación de los cristianos en el contexto de los conflictos y las tensiones en Oriente Medio y su protección.
El encuentro de hoy es un nuevo gesto histórico en el pontificado de Francisco ya que Al Azhar, centro islámico de referencia para los suníes, decidió en 2006 suspender el diálogo con el Vaticano.
Las relaciones se interrumpieron como protesta por las declaraciones del papa Benedicto XVI sobre la necesidad de proteger a los cristianos en Egipto y Oriente Medio, pronunciadas después del ataque a la catedral copta en Alejandría y que ya eran difíciles después del discurso de Ratzinger en 2006 en la universidad de Ratisbona, en el relacionó la violencia con el islam.
El imán de entonces de Al Azhar fue una de las autoridades religiosas musulmanas más críticas con las palabras del papa alemán, que consideraron un insulto y una distorsión del islam.
Al Azhar es el centro de estudios y jurisprudencia islámico de referencia para los suníes y hasta su sede egipcia llegan muchos musulmanes de todo el mundo para aprender el Corán y las enseñanzas del profeta Mahoma.