El mundo está tan cerca de su fin este 2018 como lo estuvo en 1953 durante la Guerra Fría.
Es lo que considera un grupo de científicos que cada año ajusta el Reloj del Apocalipsis (Doomsday Clock, en inglés), el cual este año marca que estamos a «dos minutos de la medianoche», es decir, a un par de minutos del final.
Los responsables de ajustar las manecillas presentaron su veredicto este jueves en Washington D.C., luego de que analizaron los riesgos de las armas nucleares, del uso de bombas biológicas y el cambio climático.
«En las discusiones de este año, los asuntos nucleares tomaron el centro del escenario una vez más», dijo Rachel Bronson, presidenta del Boletín de Científicos Atómicos.
¿Qué es el «Doomsday Clock»?
En vez de medir el paso del tiempo, el Reloj del Apocalipsis intenta mostrar cuán próxima la Tierra está de ser destruida.
«Es un símbolo que representa cuán cerca o lejos estamos de una catástrofe global. Y lo que queremos decir con eso es cuán cerca o lejos estamos de destruir la vida en la Tierra como la conocemos», explicó a BBC Mundo el año pasado la directora Rachel Bronson.
Su hora final es la medianoche, momento que se toma como sinónimo metafórico de la oscuridad.
Fue creado en 1947, tras la Segunda Guerra Mundial, por los científicos que participan en el Boletín de Científicos Atómicos.
Sus manecillas han sido ajustadas en más de veinte ocasiones, con márgenes de 2 a 17 minutos, los cuales reflejan la preocupación de los científicos que lo concibieron ante el peligro de un conflicto nuclear al inicio de la Guerra Fría.
En 1949, con el primer ensayo nuclear de la Unión Soviética, las manecillas empezaron a moverse hacia el punto y final.
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