El Hospital General de Querétaro no está saturado, aún hay espacio para la atención de pacientes con COVID-19, pero “no queremos que se usen, que no haya más pacientes graves” afirmó el gobernador del estado, Francisco Domínguez Servién.
Comprometió que esta semana invitará a medios de comunicación a constatar que no se ha rebasado la capacidad del hospital, como han denunciado trabajadores y trabajadoras al interior del nosocomio.
Lamentó que, pese al buen manejo en la atención de la pandemia, las personas estén muriendo, como fue el caso del pasado domingo cuando fallecieron 15 personas a causa de la enfermedad.
“El sábado en una reunión de trabajo uno de los doctores me refería ‘no canten victoria’ porque en Querétaro hemos hecho las cosas bien, pero el día de ayer (domingo) teníamos 5 mil 957 contagiados y 15 defunciones sólo del domingo, y eso que hemos hecho bien las cosas. Hay disponibilidad de camas, que no quiero que se usen, hay camas y hay respirador”.










