Jojutla, Morelos, parece una «zona de guerra» después de que el reciente sismo dejó severas afectaciones, describió Ricardo Martínez García, habitante del centro de dicho municipio, al señalar que lo sucedido es «algo incomparable» con otro tipo de siniestros.
En espera de que algún grupo de brigadistas llegue a su casa, ubicada a pocas cuadras de la Presidencia Municipal, para apoyarlo en la remoción de escombros, cuenta que el temblor de magnitud 7.1 fue una situación «muy fuerte y quizá algo inexplicable» porque aún «veo los daños y no lo acabo de entender».
A las 13:14 horas del martes pasado, cuando se registró el terromoto en los límites de Morelos y Puebla, cuenta que él y su hermano trabajaban sobre el patio de su casa porque ahí tenían un taller de hojalatería y pintura.
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