Colaboraciones

Las candidaturas independientes ¿serán la opción?

Los sismos del 7 y 19 de septiembre así como las inundaciones en Querétaro del 26 de septiembre evidenciaron que la población es capaz de organizarse rápidamente en torno a este tipo de acontecimientos, quedó demostrado que la solidaridad y la empatía entre los habitantes de esta gran nación siguen existiendo y que estos principios pueden convertirse en la guía de acción de compromiso colectivo.

Estos sucesos demostraron también la falta de confianza en las instituciones que nos conforman. Al ser la corrupción al amparo de la impunidad la acción permanente en la toma de decisiones políticas en nuestra nación, se ha incrementado notablemente la desconfianza de la población.

A lo largo de la historia de la humanidad las instituciones han sido creadas en busca del orden público, en donde la voz de la colectividad debería ser la que conduzca las decisiones y acciones de quien momentáneamente ejerce un puesto dentro de ellas.  Con esto quiero decir que son las necesidades del pueblo las que deberían ser el norte que orientara los pasos de quienes tienen el privilegio de ocupar un puesto de elección popular  pero no es así, por el contario, los puestos públicos son vistos como la alternativa para el enriquecimiento personal y nada más.

Las instituciones entonces pierden el objetivo para el cual fueron creadas por lo que la sociedad entra en un sinsentido de fatales consecuencias, es así que vemos políticos enriquecidos al amparo del poder, quienes desde la comodidad de sus curules y/o asientos ejecutivos dictan y aplican leyes en contra de las mayorías, de aquellos que fueron a emitir su voto un día establecido por el mismo sistema que mantiene ese des-orden social y en contra parte vemos a una población carente de lo más indispensable, sedienta de justicia social, lo que invita a prácticas antisociales y a la pérdida de los valores universales.

Es por todo ello que cuando el pueblo se organizó rapidamente sin la intervención de ninguna institución anteponiendo el interés colectivo por sobre el interés individual y fue capaz de guiar sus pasos por la empatía, por ese sentimiento que nos hermana con el más desprotegido, entonces el mensaje de esperanza es valiosísimo, quiere decir que el tejido social todavía se puede recuperar.

Las instituciones tienen que recuperar el objetivo para el cual fueron creadas entendiendo que el sujeto colectivo primero y último del poder es el pueblo, esto si queremos poder pensar en el futuro.

Por beneficio de unos cuantos nos han hecho creer que la crisis social a la que nos enfrentamos es irremediable, irreversible, permanente y progresiva, pero ya vimos que no es así, que México es mucho pueblo y que de lo que carece es de un gobierno sensible y comprometido, que ejerza el poder desde la ética política.

En pocas semanas iniciarán las campañas rumbo a un nuevo proceso electoral, con respecto a este tema, ¿Cómo se encuentran los números con respecto a la falta de credibilidad insitucional? el 70% de los mexicanos tiene poca o ninguna confianza en los partidos políticos, sólo el 4% de la población mexicana confía en los partidos políticos, el 52% de los ciudadanos esta poco o nada satisfecho con la actual democracia en México, el 49 % opina que en el país estamos más cerca de un gobierno que se impone que de uno que consulta a la ciudadanía, el 77% considera que el gobierno debe resolver los problemas de la sociedad.

Únicamente una tercera parte de los mexicanos; el 34% dijo interesarse mucho o algo en la política, el 66% no confían en que las elecciones en nuestro país sean  limpias. Los datos anteriores nos permiten ver el panorama tan preocupante en el que se encuentran los partidos políticos.

Ante este panorama, parecería ser que las candidaturas independientes podrían ser la opción, de la participación responsable de todas y todos los ciudadanos y aspirantes depende que esta nueva figura de participación electoral no se convierta en una farsa más.

Los votantes tenemos la obligación de informarnos responsablemente para emitir nuestro voto en consecuencia sin importar marcas o carencia de ellas, y los aspirantes a algún puesto de elección popular a recuperar los valores en el ejercicio de la política como el objetivo principal.

Por el bien de México, ojalá así sea.

 

Alicia Colchado Ariza

Presidenta

Desarrollo Comunitario para la Transformación Social, A.C.