El gobernador del estado de Querétaro, Francisco Domínguez Servién dejó su facultad personal de conceder el indulto, esto después de 206 años de tradición. Esta ceremonia tiene como propósito otorgar el perdón de la sanción penal impuesta en una sentencia firme como un acto de gracia.“Es mi voluntad política cerrar un ciclo histórico, es mi voluntad que se haga justicia, nunca más la libertad de las personas estará en las manos de un gobernante”, explicó.
Domínguez Servién reiteró su confianza en las instituciones y en que “se apegarán al mandato judicial, como lo señala la constitución. Que las libertades y derechos de los ciudadanos estén sujetos a la decisión de los jueces. Asumo el compromiso de velar por que así suceda: no más decisiones personales, no más facultades de indulgencia, es el tiempo de la justicia, de los jueces y del debido proceso”.
Francisco Domínguez enfatizó que en la actualidad y en base al nuevo sistema de justicia, es momento de ejercer un orden más humano y receptivo, en el cual se escuche a la víctima y se imponga una sanción acorde, en apego a los derechos humanos.
En el acto, se le concedió el indulto a un total de 9 internos de los Centros de Readaptación Social de Querétaro; recibiendo así una nueva oportunidad para contribuir con el desarrollo y paz del estado.
Asimismo, el gobernador enfatizó que es tarea de todos los queretanos brindar bienestar y seguridad a las familias, acciones que se comparten con los hoy indultados, con el objetivo de construir un mejor estado.









