Las autoridades británicas movilizaron este viernes a efectivos del Ejército para ayudar a la Policía en su investigación sobre el ataque con un agente neurotóxico a un exespía ruso.
En tanto, el canciller ruso, Serguei Lavrov, comentó que su país estaría dispuesto a colaborar con la indagatoria, pero expresó su resentimiento ante las insinuaciones de que Moscú había dispuesto el ataque a Serguei Skripal.
Skripal y su hija están hospitalizados y su estado es crítico; un policía que colaboró en la pesquisa se encuentra en estado grave y 21 personas en total recibieron tratamiento médico.
Se convocó a detectives de la división antiterrorista para ayudar a retirar varios vehículos y objetos del lugar del ataque, explicó la Policía Metropolitana.
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