Varios migrantes han muerto en centros de detención de Estados Unidos como consecuencia de los tratamientos médicos “inadecuados” o por retrasos a la hora de recibir cuidados sanitarios, denunció en un informe la Cámara de Representantes.
La investigación parlamentaria señala que los inmigrantes recluidos en centros de detención afrontan fallos generalizados en los tratamientos médicos, llegando esos errores en algunos casos a tener como resultado la muerte.
El informe expone que en los centros dependientes de la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE), operados por empresas privadas, los detenidos “a menudo no reciben tratamiento crítico o afrontan retrasos”. Además, muchas de las instalaciones no disponen de suficiente personal médico y no dan el tratamiento adecuado para los problemas médicos crónicos.
En algunos de los casos se han registrado retrasos en el tratamiento médico de emergencia, falta de personal o falta de saneamiento, según las conclusiones de la investigación liderada por la presidenta de la Comisión de Supervisión y Reforma de la Cámara de Representantes, Carolyn Maloney.










