Internacional

Papa canoniza a la Madre Teresa y pidió que sea nuestro modelo de santidad

Este día en la Plaza de San Pedro, abarrotada, el Papa Francisco presidió la misa para la canonización de ahora Santa Teresa de Calcuta.
Durante su homilía el Papa pidió a los fieles del mundo «que ella (la Madre Teresa) sea vuestro modelo de santidad».


«Pienso que tal vez tendremos un poco de dificultad en llamarla Santa Teresa. Su santidad es tan cercana a nosotros, que espontáneamente la seguiremos llamando Madre Teresa», expresó.

Resaltó que la ahora Santa, durante su vida, fue «dispensadora de la misericordia divina» y una mujer que defendió al «no nacido» al reconocerlo como «el más débil».

«Madre Teresa, a lo largo de toda su existencia, ha sido una generosa dispensadora de la misericordia divina, poniéndose a disposición de todos por medio de la acogida y la defensa de la vida humana, tanto la no nacida como la abandonada y descartada. Se ha comprometido en la defensa de la vida proclamando incesantemente que «el no nacido es el más débil, el más pequeño, el más pobre»», indicó.

También la recordó por haber «hecho sentir su voz a los poderosos de la tierra, para que reconocieran sus culpas ante los crímenes de la pobreza creada por ellos mismos».

«La misericordia ha sido para ella la «sal» que daba sabor a cada obra suya, y la «luz» que iluminaba las tinieblas de los que no tenían ni siquiera lágrimas para llorar su pobreza y sufrimiento», dijo.

También pidió recordar que «su misión en las periferias de las ciudades y en las periferias existenciales permanece en nuestros días como testimonio elocuente de la cercanía de Dios hacia los más pobres entre los pobres».

«Esta incansable trabajadora de la misericordia nos ayude a comprender cada vez más que nuestro único criterio de acción es el amor gratuito, libre de toda ideología y de todo vínculo y derramado sobre todos sin distinción de lengua, cultura, raza o religión», rezó.

Por último el Papa Francisco recordó aquella famosa frase de la Madre Teresa «Tal vez no hablo su idioma, pero puedo sonreír» y pidió que «Llevemos en el corazón su sonrisa y entreguémosla a todos los que encontremos en nuestro camino, especialmente a los que sufren».