El Ministerio de Cultura de Francia advirtió este miércoles que existe un riesgo «persistente» de que Notre Dame se venga abajo tras elincendio, lo que explica la velocidad a la que avanzaron las obras y la «urgencia imperiosa» de retomarlas para evitarlo.
La continuación de las obras está prevista para el próximo 19 de agosto, tras su paralización el 25 de julio para replantear las medidas de seguridad sanitariaspara los trabajadores, que no habían sido «suficientemente respetadas».
El ministerio insistió, no obstante, en que la salud de los obreros es una prioridad absoluta que prima sobre cualquier otra consideración y destacó que los dispositivos establecidos desde el principio para garantizar su seguridad serán reforzados en las próximas semanas y adaptados al número de personas que intervengan.
Con una descripción minuciosa de los procesos de seguridad en marcha, Cultura se defendió así de las críticas recibidas, especialmente desde que el digital Mediapart publicara en julio, antes de que paralizaran las obras, un artículo en el que cuestionaba la protección de los trabajadores.
Según las autoridades culturales, la Dirección Regional de Asuntos Culturales (DRAC), autoridad dependiente del ministerio que gestiona las obras, puso en marcha a partir del 18 de abril y junto a la delegación del Gobierno las primeras medidas para preservar las condiciones sanitarias en la construcción por el peligro de contaminación de plomo.










