Debe quedar claro que Andrés Manuel López Obrador “es partidario del Estado laico” y que la constitución moral que defiende busca fortalecer los principios y valores para evitar que la violencia y la desintegración familiar avancen en el seno de la sociedad mexicana.
Por lo que nadie debe confundirse con la idea de “moralizar al país” dado que la honestidad, el bien material, el amor al prójimo y los buenos ejemplos atañen a religiosos y no creyentes, destacó el candidato presidencial de la coalición Juntos Haremos Historia ayer, luego de sostener un encuentro privado con militantes de Morena en Mérida, Yucatán.
“Los principios, los valores, atañen a creyentes y no creyentes, no importa (si se es o no religioso). Claro, que haya honestidad, respeto, amor al prójimo. Jesús fue el primero que dijo ‘al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios’; yo soy partidario del Estado laico, que quede claro, pero es muy importante fortalecer valores en el país; no sólo de pan vive el hombre”, dijo ante los medios de comunicación.
De acuerdo con López Obrador, como a sus oponentes políticos “nada les gusta” y no conocen de historia, de inmediato descalifican sus propuestas sin saber que desde antes del cristianismo la honestidad y el bien común ya eran reconocidos como valores y que en México, por ejemplo, un liberal del siglo pasado, Alfonso Reyes, propuso una cartilla moral.
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