Internacional

Robert Prevost es elegido como el “Papa León XIV”

Este jueves 8 de mayo, en solo dos días de deliberación para elegir al nuevo líder de la iglesia católica, de la chimenea instalada en la Capilla Sixtina salió humo blanco minutos después de las 10:00 horas, tiempo del centro de México, para anunciar que la Iglesia tenía a un nuevo Papa, tras el cónclave con los 133 cardenales.

Se eligió como nuevo Papa a Robert Francis Prevost, un cardenal estadounidense con una profunda trayectoria misionera en América Latina y una destacada carrera en la Curia romana. Cabe destacar que es el primer pontífice originario de Estados Unidos.

El nuevo pontífice, quien eligió el nombre de León XIV para su pontificado, salió al balcón para dar su primer discurso en el que recordó al pontífice Francisco, llamó a tender puentes y a la paz y además dedicó algunas palabras en español desde el balcón de la Basílica de San Pedro para saludar a la diócesis de Perú e impartidó su bendición «urbi et orbi» (A la ciudad y al mundo).

Robert Francis Prevost nació el 14 de septiembre de 1955 en Chicago, Illinois. Proviene de una familia de raíces francesas, italianas y españolas. Su madre, Mildred Martínez, era de ascendencia española, y su padre, Louis Marius Prevost, de origen franco-italiano. Desde joven, mostró una inclinación hacia la vida religiosa, ingresando al seminario menor de la Orden de San Agustín en 1973. 

Prevost obtuvo una licenciatura en Matemáticas en la Universidad de Villanova en 1977. Posteriormente, realizó estudios de teología en la Catholic Theological Union de Chicago, donde recibió un diploma en teología. Continuó su formación en Roma, obteniendo una licenciatura y un doctorado en Derecho Canónico en la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino en 1984 y 1987, respectivamente. 

La elección de Robert Francis Prevost como Papa representa una continuidad con el legado de Francisco en términos de enfoque pastoral y apertura hacia las periferias. Su experiencia misionera en América Latina, su liderazgo en la Orden de San Agustín y su gestión en la Curia romana lo posicionan como un pontífice con una visión global y una profunda comprensión de las realidades locales.