Un fuerte sismo de magnitud 7.3 que sacudió la frontera entre Irán eIrak causó más de 340 fallecidos en ambos países, sacó a los residentes de sus casas en la noche y se dejó sentir hasta en las costas del Mar Mediterráneo, más al oeste, dijeron las autoridades el lunes.
La provincia iraní de Kermanshah, en el oeste del país, fue la más afectada y la agencia estatal de noticias de la República Islámica reportó que el terremoto se cobró la vida de 341 personas y causó 5 mil 953 heridos solo en Irán.
La zona es una región montañosa y rural donde la agricultura es el principal medio de subsistencia.
En Irak, el sismo causó al menos siete fallecidos y 535 heridos, todos en la región semiautónoma kurda, en el norte del país, según el Ministerio del Interior de Bagdad.
El epicentro del temblor estuvo a 31 kilómetros de la ciudad de Halabja, en el este de Irak, según las últimas mediciones del Servicio Geológico de Estados Unidos.
Se localizó a una profundidad de 23.2 kilómetros, lo que podría provocar amplios daños. Los temblores de magnitud 7 pueden causar daños generalizados y graves.
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