Esperanza se llama la mujer de otoñal semblante; sobrevive con la venta de artículos de belleza en la calle, y para las apasionadas a escondidas, les tiene reservada lencería de primera, se dice, en un monólogo imperceptible. Camina, como aprendió en su adolescencia de aventura, con sensualidad, de envidia femenina y suspiro masculino en la […]







