Con motivo del Día Mundial de la Concienciación sobre el Autismo, la Secretaría de Salud del estado de Querétaro se une a esta conmemoración, con el fin de sensibilizar a la población y empoderar a las personas con este trastorno, a través de la inclusión y diversidad.
Según la Organización Mundial de la Salud, los Trastornos del Espectro Autista (TEA) son un grupo de afecciones caracterizadas por algún grado de alteración del comportamiento social, la comunicación y el lenguaje, y por un repertorio de intereses y actividades restringido, estereotipado y repetitivo.
Estas afecciones aparecen en la infancia. En la mayoría de los casos se manifiesta en los primeros 5 años de vida. Las personas con TEA presentan con frecuencia afecciones comórbidas, como epilepsia, depresión, ansiedad y trastornos de déficit de atención e hiperactividad.
Aún no se conocen con exactitud las causas de estos trastornos, pero se estima que se debe a factores genéticos y ambientales.
Algunos de los indicadores para identificar autismo en niños pequeños son:
- No balbucea ninguna palabra al año de edad.
- No señala ningún objeto hasta los 12 meses.
- No responde a su nombre.
- No pronuncia palabras hasta los 16 meses o frases de dos o más palabras.
- No establece un contacto visual correcto.
- Alinea de manera excesiva los juguetes u otros objetos.
- No sonríe ni muestra receptividad social.
En el caso de niños y niñas más grandes son:
- No tiene interés en hacer amigos.
- No es capaz de comenzar o mantener una conversación.
- Es poco imaginativo a la hora de jugar.
- Utiliza un lenguaje repetitivo.
- Tiene rutinas y cualquier intento de modificarlas le genera una gran angustia.
- Muestra un apego excesivo a determinados objetos.
Para obtener un diagnóstico se cuestiona a la madre o padre del paciente para reunir toda la información posible sobre la conducta y desarrollo del menor. Si existe alguna sospecha, se le somete a una evaluación integral, en la que participan especialistas para diagnosticar a los niños con autismo.
Una intervención a tiempo, apropiada e intensiva, mejorará el pronóstico de los menores con autismo. Actualmente, existen diferentes programas educativos y de comportamiento para tratar al niño autista, que incluyen actividades constructivas y ayudas visuales que resultan útiles.
Actualmente la Secretaría de Salud del estado de Querétaro, a través del Centro Estatal de Salud Mental imparte talleres y pláticas a la población en general y a los familiares de pacientes con autismo.










