Un misterioso virus similar al responsable por el SARS causó un tercer muerto desde su aparición en el centro de China, anunciaron este lunes las autoridades que dieron cuenta de 217 nuevos casos, cinco de ellos en Pekín.
Por su parte, Corea del Sur confirmó el lunes el primer caso de paciente con este virus en su territorio en medio de crecientes preocupaciones sobre la propagación regional de la enfermedad.
Sobre todo, la rápida propagación del virus inquieta a las autoridades chinas, en momentos en que millones de sus conciudadanos se aprestan a viajar para celebrar el Año Nuevo Lunar.
La nueva cepa de coronavirus, descubierta por primera vez en la ciudad de Wuhan (centro), causó alarma debido a su conexión con el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS), que mató a casi 650 personas en China continental y Hong Kong en 2002-2003.
Wuhan tiene 11 millones de habitantes y sirve como un importante centro de transporte, incluso durante el feriado anual del Año Nuevo Lunar que comenzará esta semana y durante el cual cientos de millones de chinos viajan para visitar a sus familiares.
El presidente chino, Xi Jinping, dijo este lunes que el nuevo virus debe ser «absolutamente detenido», en su primera declaración pública sobre la cuestión.
La seguridad de la vida de la gente y su salud física tienen que ser prioridad», señaló Xi en declaraciones en la televisión estatal CCTV.
Hasta el momento no se ha confirmado ninguna transmisión de persona a persona, pero las autoridades han dicho previamente que esa posibilidad «no puede excluirse».
En Wuhan, se han diagnosticado 198 casos. Este lunes, por primera vez, se dieron a conocer casos en otras partes de China: cinco en Pekín (norte) y 14 en Cantón (sur), enfrente de Hong Kong.
También hay siete casos sospechosos en Shanghai y en cuatro provincia y regiones del este, sur y sudoeste del país.










