Alfonso Herrera es uno de los protagonistas y personifica a Ignacio de la Torre y Mier, quien fuera yerno de Porfirio Díaz.
La película está inspirada en un hecho que causó conmoción en la dictadura de Díaz y que muchos califican como la primera fiesta gay.
En una redada policial son detenidos varios hombres que disfrutaban de una fiesta privada en la Cuarta Calle de la Paz, colonia Tabacalera, según relatos, el 18 de noviembre de 1901. Es el Porfiriato.
Versiones refieren que la policía había acudido a revisar un inmueble en la citada calle porque vecinos se quejaron de exceso de ruido.
En ese lugar, los agentes descubren que es una reunión conformada únicamente por hombres y que algunos portan vestido, por lo que deciden detenerlos a todos.

Alejandro Pinet Plasencia, estudioso del Porfiriato, comenta que El Baile de los 41 es un hecho histórico que salió a la luz sobre todo por la prensa de esos años, y que gracias a esa noche la homosexualidad “se hizo visible”, aunque continuó siendo reprimida.
“La reacción dominante fue de escándalo, de condena. Era una prensa muy conservadora, dominaba mucho… Podríamos decir que reforzaba la visión de los homosexuales como travestis…, así los veían normalmente”.
Pinet Plasencia, quien durante 33 años ha estudiado este periodo de la historia de México, platica que en días posteriores a la fiesta, las primeras planas reportaron la detención de los 41.
Cuenta que una de las publicaciones más conocidas sobre los hechos es el grabado realizado por José Guadalupe Posada, titulado “Los 41 maricones”.
Tras las detenciones, los asistentes a dicha reunión privada tuvieron distintos destinos, recuerda Alejandro Pinet.

Los que vestían como mujer son trasladados a cárceles, como la de Belén; otro grupo es llevado a cuarteles militares, y otros enviados a Payo Obispo, lo que ahora es Chetumal, para servir como leva; es decir, reclutas obligatorios del Ejército que pelearían en la Guerra de Castas.
Sin embargo, siete de los invitados logran un amparo y esquivan las reprimendas.
El experto advierte que hay muy poca documentación histórica sobre la redada policial, pues “todo indica que hubo una voluntad de silenciar el asunto. No se han encontrado muchos documentos que nos permitan dar detalles de lo que ocurrió esa noche”.
Pinet Plasencia también hizo alusión a la 41 Marcha LGBTTTI de la Ciudad de México, llevada a cabo el 29 de junio 2019.
“Me parece muy buena noticia que los activistas que están luchando por los derechos homosexuales acudan de forma seria y rigurosa a estudiar históricamente lo que ocurrió”, dice.
“Es gente seria que busca recuperar una visión histórica, analítica y crítica de los sucesos. Eso me da gusto porque eso va a crecer con el tiempo y va creando una secuencia que habla de la situación de los homosexuales en México y lo que han vivido por tanto tiempo”.











