Colaboraciones

México es la raíz que nos forma y la razón que nos convoca

El terremoto del pasado 19 de septiembre evidenció valores universales con los que cuenta nuestro pueblo que parecían haberse olvidado.

Uno de ellos es la empatía, que es la capacidad de identificarse con el otro, con ese otro que se encuentra en condiciones más desfavorables que nosotros, de este valor universal hemos hablado en otros programas.

La solidaridad es otro de los valores universales que se evidenciaron en los acontecimientos del 19 de septiembre, entendiendo la solidaridad como la acción en beneficio del otro, esa misma que me gustaría que algún día hicieran por mí.

Eduardo Galeano filosofo, periodista y escritor uruguayo, plantea que la solidaridad es un gesto horizontal, tiene que darse entre iguales, implica forzosamente un respeto al otro, de lo contrario se convierte en caridad que es un gesto vertical, hay un proverbio africano que dice: la mano que da está siempre arriba de la mano que recibe, en cambio la solidaridad es horizontal.  Eso fue lo que sucedió, entre la zozobra, el miedo, la incertidumbre; la empatía y la solidaridad fueron los faros que guiaron los pasos de todas y todos los que acudieron a ayudar, físicamente y los que a distancia en todos los rincones del país acercaron y siguen acercando alimentos, medicinas, ropa, cobijas, etc.

Noam Chomsky, filósofo, politólogo y activista estadounidense, plantea que la solidaridad es un peligro para el sistema económico que nos domina.

Este sistema establece que sólo debemos preocuparnos por nuestro bienestar personal, lo que le suceda al otro no importa, este es un elemento indispensable para lograr la manipulación de las masas hacia el consumo en beneficio de los grandes capitales.

 

El individualismo se convierte entonces en un modo de vida, creado y alimentado por los intereses económicos.

Es por ello que ante la organización fortalecida y consciente de las mayorías en todo el país, era necesario crear un distractor, crearon entonces la mentira de una pequeña niña llamada Frida Sofía atrapada en un colegio, con el objetivo de volver a tomar el control a través de los medios masivos de comunicación, no les importo utilizar el dolor que se estaba sintiendo, tampoco importó jugar, por horas, con la angustia de millones de personas. Sabían que era mentira, pero retomar el control era lo más importante.

Nunca esperaron que las nuevas tecnologías jugaran un papel en contra de ellos, estas fueron fundamentales para continuar en la organización colectiva.

En la ciudad de México acompañamos los pasos de la Brigada Feminista Querétaro con Josefina Meza y en Jojutla Morelos con los integrantes del Movimiento Magisterial de Bases de Pedro Escobedo y Amealco, en particular con la maestra Juanita Ledezma González, ambas organizaciones realizaron coleta de víveres y medicinas para entregarlas en manos de los damnificados.  Este fue un ejemplo de trabajo desinteresado como miles que han ocurrido en nuestra nación.

Ayer se cumplieron ya 36 meses de la desaparición forzada de 43 jóvenes normalistas de Ayotzinapa Guerrero, hoy como entonces seguimos diciendo: ¡porque vivos se los llevaron vivos los queremos!

Hoy por el terremoto y hace 3 años por la aparición con vida de 43 jóvenes desaparecidos por el Estado, quedó evidenciado un gobierno corrupto y culpable, igual que ahora un pueblo organizado y solidario rebasó un gobierno suntuario.

Ambos sucesos han marcado la historia actual de nuestra nación y en ellos fuimos testigos de la capacidad de auto-organización de nuestro pueblo demostrando con ello la grandeza de las raíces que nos forman.

Concluyo sin temor a equivocarme: Lo único que le sobra a México es su gobierno.

Alicia Colchado Ariza

Presidenta

Desarrollo Comunitario para la Transformación Social, A.C.