Un 0-0 fue suficiente para que Necaxa diera la campanada en los cuartos de final y eliminara al campeón de la Liga MX, Pachuca, cuyo trono quedó vacante esta noche.
El 2-1 conseguido en la ida le bastó a los Rayos para sellar su boleto a las semifinales, en un partido sufrido en el que Tuzos falló a la hora de la definición y también Marcelo Barovero se erigió como la figura.
La fórmula necaxista al final se impuso al dinamismo y ofensiva del campeón, que se vio mermada en la recta final por la lesión de Hirving Lozano.
El silbatazo llegó al minuto 95 y con ello estalló en júbilo la afición del Necaxa, que hizo una buena entrada en el Huracán de la capital de Hidalgo, donde hoy su equipo se puso dentro de los mejores cuatro del campeonato.









