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Que no se aplique la ley de manera selectiva y en contra de los adversarios: López Obrador

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Luego de señalar que “a pesar de que Carlos Ahumada y el expresidente Carlos Salinas de Gortari me hicieron daño y me perjudicaron en el pasado, no es mi deseo vengarme”, aseguró el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

“Yo no tengo ningún propósito de vengarme de nadie (…) Nada de rencores, nada de venganza. Es un asunto de la Fiscalía General de la República, hoy hablé de eso en la reunión de seguridad pidiendo con todo respeto a las instancias judiciales que no se aplique la ley de manera facciosa o selectiva”, aseguró.

Al referirse a la detención y liberación del empresario argentino, quien años atrás dio dinero a René Bejarano y lo grabó como parte de un plan fraguado por Salinas de Gortari y Diego Fernández de Cevallos, según contó el argentino a un medio de comunicación, el presidente López Obrador aseveró que no guarda resentimientos y que no hay consigna para perseguir a nadie.

“Quiero dejar de manifiesto que no hay consigna para perseguir a nadie, lo acabo de mencionar, todos los que nos hicieron daño deben ser tratados con respeto y, sobre todo, no deben utilizarse a las instituciones para afectar a nadie. No tienen por qué haber parcialidad o represalias y, dijo, que se trata de un asunto de la fiscalía general, hoy hablé de eso en la reunión, pidiendo con todo respeto  a las instancias judiciales que no se aplique la ley de manera facciosa o selectiva, que si hay denuncias en curso que salgan todas, pero sin distinción porque conviene que no haya rezagos, pero que sean todas, que no se vaya a caer en el error de actuar como antes, que sólo se perseguía y se encarcelaba a los adversarios, a los opositores”, expresó frente a los periodistas en la conferencia mañanera.

Cabe señalar que el empresario Ahumada Kurtz es el principal artífice en 2004 de los llamados video-escándalos en los que se exhibieron presuntos actos de corrupción de colaboradores cercanos de López Obrador, entonces jefe de Gobierno de la Ciudad de México. Dos días después, quedó en libertad lo cual fue confirmado por el propio Ahumada y su hija Ana Lucía.

De acuerdo con versiones periodísticas, esto fue ordenado por un juez de Argentina, quien consideró sin materia la detención del empresario quien, en México, era dueño de la empresa Grupo Quartz.