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Ve Jesús Rodríguez crisis severa de los partidos políticos rumbo al 2021; urge a hacer alianzas ciudadanas

Hace 47 años decidí iniciar mi militancia en el Partido Revolucionario Institucional, con la consciencia y la firme convicción del realizar la honrosa actividad de la política y el servicio público, de manera profesional y comprometida, bajo los principios de la Democracia y la Justicia Social, con la idea de servir a Querétaro y a México.

Durante este largo tiempo de servicio y vocación política, he forjado una idea muy clara de la problemática y el contexto político, económico y social por el que ha atravesado mi estado y nuestro país, en casi 5 décadas de mi vida política, y con gratitud he andado ese camino con grandes mujeres y hombres, que me han dejado muestra patente del mismo compromiso y anhelo de servir.

Hemos coincidido y disentido con cientos de personas, siempre con respeto y en ánimo constructivo, pero al final, todas y cada una de las personas con las que he tenido la oportunidad de compartir ideas, momentos y acciones han dejado en mí, una enseñanza enriquecedora y la motivación para seguir trabajando de frente y sin renunciar a mis convicciones personales y políticas.

Con compañeros de partido y también con colegas de otras fuerzas políticas y sociales, siempre he buscado sumar voluntades, generar acuerdos y ser coherente entre mis ideas y mis acciones. Esto me ha valido ganar amigos y la confianza de muchos queretanos y queretanas en distintos momentos de mi carrera.

Con orgullo, me defino como un hombre al que la madurez política lo ha colocado en el centro de las ideologías políticas, que defiende los derechos fundamentales de todas las personas, y la transversalidad de una política social, que equilibre y mejore las condiciones de mujeres, hombres, niños y niñas, jóvenes y personas de la tercera edad, sin importar su condición social, económica, raza, género, creencia religiosa o política.

La política la hacemos las personas, no las siglas ni la burocracia de un partido, ni la voluntad univoca del gobernante en turno.

La necesidad de cambio nos ha alcanzado, lo comparto al igual que otros colegas y amigos; la sociedad, y en particular la población más desfavorecida, que cada día es mayor, ha hecho un fuerte reclamo de hartazgo, válido e innegable, frente a la historia reciente y los actuales momentos de incertidumbre, frustración social y agotamiento de un sistema político que ha dejado de representarlos.

Soy consciente del momento crítico por el que atraviesa el país, y del enorme reto que significa para Querétaro y sus 18 municipios el proceso electoral que estamos viviendo actualmente.

El quehacer político junto con la firme voluntad de servicio público, el ánimo de ser útil a mi país y a mi estado, me motivan para seguir participando activamente en la vida política, como lo he hecho a diario desde hace casi 50 años, con o sin cargo público, de elección o de partido.

El reto en Querétaro no es menor, la envidiable paz social, el desarrollo económico y la calidad de vida es producto del esfuerzo que durante décadas hemos abonado miles de mujeres y hombres; sin embargo, se agota el escenario favorable, y se avizoran años complejos, que requieren un proyecto con rumbo, de unidad y acciones concretas y asertivas.

Por ello, hoy estoy convencido de la necesidad de escuchar, analizar, proponer y llegar a consensos para construir una fuerza común, que en unidad nos permita defender a Querétaro, a través de un proyecto donde quepamos todas y todos, principalmente los ciudadanos, sin importar las siglas ni los colores.

Una de las obras maestras de la literatura universal señala que, los lugares más oscuros de infierno están reservados para aquellos que mantienen su neutralidad en tiempos de crisis moral. Hoy es momento de definiciones, pero sobre todo de acciones.

Como resultado de lo anterior, y después de una amplia reflexión de los escenarios actuales y del refrendo de mis convicciones personales, pensando en ser lo más útil a mi país y a mi estado -donde siempre he estado y seguiré residiendo junto con mi familia-, he tomado   la decisión  de participar en un proyecto que privilegie a los ciudadanos más que a los partidos.

Sin duda, sigo siendo simpatizante de las causas sociales que en su momento ha representado, impulsado y defendido el PRI. Hemos tenido  errores, pero también muchos  aciertos, reconozco y aprecio  las grandes amistades que forjé y que seguiré manteniendo con mis compañeras y compañeros de partido, esto tampoco implica renunciar a conformar un gran frente de unidad amplia y progresiva que defienda los intereses de las y los queretanos, por encima de cualquier ideología, movimiento nombres y siglas para la construcción del futuro que México y en particular Querétaro se merecen.

En Querétaro hay una gran disposición de la población de los 18 municipios para ayudar a construir una gran alianza ganadora. Reconozco a la militancia priísta, en especial a las mujeres y hombres, jóvenes y adultos, que a lo largo de casi 50 años me han permitido andar a su lado en el camino del servicio público y la vocación política. A ellos, los invito a formar un proyecto común y de unidad, más no de unanimidad, como falsamente se ha tratado de hacer en la última década.

Refrendo mi gratitud , por las enseñanzas en el triunfo y la derrota, y en quienes han  formaron parte del equipo que me ha acompañado, debo decir que, con ellas y ellos, siempre he encontrado  respaldo , y les reitero mi compromiso permanente de seguir haciendo política profesional y honesta.

Ratifico la idea de Don Jesús Reyes Heroles, de que las luchas fáciles no son luchas, son trampas mortales para ingenuos que creen que la política es vía sencilla, sin tropiezos, ajena a los conflictos, vía triunfal sólo porque así se desea.

Primero y siempre, defendamos a Querétaro y a México.

Atentamente
Lic. Jesús María Rodríguez Hernández